lunes, 10 de noviembre de 2008

Anuncian hallazgo del texto hebreo de mayor antiguedad

“Cuando el ayer se entierra con los muertos el mañana florece para la vida” (Abel Desestress)
Arqueólogos israelíes anunciaron el hallazgo de la escritura hebrea más antigua conocida hasta ahora -que data de hace unos tres mil años- y que podría confirmar la historia bíblica de rey David. La inscripción hebrea está impresa en un pedazo de cerámica encontrada en las ruinas de una fortificación de la época del rey David, en el Valle de Elah, al suroeste de Jerusalén, de acuerdo con reportes del diario Jerusalem Post, en su edición electrónica. Hasta ahora, casi no se ha encontrado nada que pruebe la cuenta bíblica del siglo X A.C. referente a un muchacho pastor que mató al gigante Goliat y se convirtió en el rey de Israel que fundó Jerusalén.Sin embargo, para Yosef Garfinkel, profesor de arqueología de la Universidad Hebrea a cargo de la excavación, se trata del descubrimiento de “un minúsculo pero potencialmente inestimable” texto hebreo.Los eruditos todavía están intentando descifrar el texto completo de la inscripción, pero Garfinkel expresó la emoción del equipo ante la perspectiva de que probaría la historia de David, pues han traducido ya las palabras “rey”, “juez” y “esclavo”.Aunque tales palabras sugieren que se trata de una cierta clase de nota oficial de esa época, los expertos no han podido precisar si “rey” se refiere al David representado en la Biblia o a un líder local y poco importante de una pequeña tribu.Solamente una inscripción de la era bíblica con las palabras “casa de David” se ha descubierto hasta ahora, por lo cual los eruditos se cuestionan si en realidad existió el rey David.El fragmento de cerámica tiene inscrito el texto en cinco filas, en tinta negra dividida por líneas en una escritura que definió como hebreo-cananea temprana, de acuerdo con los reportes.En las ruinas, los arqueólogos también hallaron lámparas, tarros de cerámica y otros artículos, que se estima datan del siglo X A.C., época en que de acuerdo con el Viejo Testamento el rey David y su hijo Salomón construyeron el templo de Jerusalén.Las ruinas de la fortaleza del Valle de Elah fueron descubiertas en 2003 en las colinas de Judea, suroeste de Jerusalén.