domingo, 30 de marzo de 2008

Apagan las luces en todo el mundo para salvar al planeta


DIOS TE VA HA CASTIGAR.
El "slogan" de todas las religiones. (Abel Desestress)

LONDRES/SAN FRANCISCO (Reuters) - La gente apagó las luces el sábado en todo el mundo y dejó a oscuras hoteles, restaurantes y bares para mostrar su preocupación sobre el calentamiento global.

Se esperaba que hasta unas 30 millones de personas apagaran las luces durante 60 minutos para cuando la "Hora de la Tierra" -que comenzó en Suva, en Fiji, y en Christchurch, en Nueva Zelanda- hubiera terminado.

Más de 380 pueblos y ciudades, y 3.500 comercios en 35 países, se sumaron a la campaña, que se inició en el 2007 en Sydney y se encuentra en su segundo año.

"La Hora de la Tierra muestra que todos los días la gente está preparada para buscar junta soluciones al cambio climático. Este puede lograrse", dijo James Leape, de World Wildlife Fund (WWF por sus siglas en inglés), que organizó la campaña.

Las luces de la Opera de Sydney y del Puente Harbour se apagaron, mientras los australianos sostenían velas encendidas, jugaban al póquer a media luz y otras velas navegaban por los ríos.

En Bangkok, algunas de las luces de los distritos financieros, de los centros comerciales y las carteleras se apagaron, aunque la iluminación de las calles permaneció encendida.

En Copenhague, el Tivoli y el Palacio Real, así como la ópera se oscurecieron durante una hora, junto con las luces de varias calles.

"En la plaza central, mucha gente se paraba a mirar las estrellas", dijo Ida Thuesen, portavoz de WWF Dinamarca. "Es poco frecuente ver las estrellas en la ciudad", agregó.

En un intento por sumarse a la campaña, el fondo de la página central de Google cambió de blanco a negro en más de una decena de países, incluyendo el sitio Google.com. Un mensaje en la página del mayor buscador de Internet decía: "Hemos apagado las luces. Ahora te toca a ti".

En Budapest, las luces se apagaron en el castillo, la catedral y el Parlamento.

En tanto, en Gran Bretaña, 26 alcaldías decidieron apagar las luces que no fueran esenciales, al igual que varios edificios históricos, incluyendo la residencia privada Highgrove House, del príncipe Carlos, y la catedral de Winchester.

El movimiento cruzó el Atlántico y llegó a Estados Unidos y Canadá, donde en Toronto, la Torre CN -de 553 metros- se apagó temporalmente.

El puente Golden Gate, en San Francisco, y la Torre Sears, en Chicago, también participarían del cierre del evento.