miércoles, 16 de abril de 2008

Un hombre decapita a su madre y pasea por su pueblo con la cabeza.


DIOS TE VA HA CASTIGAR.
El "slogan" de todas las religiones. (Abel Desestress)

Es la cabeza de mi madre", llevaba asegurando desde las nueve de la noche a los peatones ocasionales que se le cruzaban en su camino por la céntrica plaza santomerana.

A 400 metros de este emplazamiento se encuentra el estanco que regentaba su progenitora y puerta con puerta con el mesón-bar 'Mar de Galilea', local que la mujer había legado a su hijo, al que le echaba una mano siempre que podía.

Un crimen que sorprendió a todos
En el lugar, vecinos y autoridades locales de Santomera, próspera localidad agrícola murciana, de unos 14.000 habitantes y situada a 30 kilómetros de la capital, no salían de su asombro ante la confirmación de la muerte de Teresa Macanás, según confesó su propio hijo.

Fuentes de la investigación señalaron que, al parecer, la mujer fue decapitada ayer por Angelo en su bar "Mar de Galilea" con un cuchillos de grandes dimensiones.

Una vez cometido el parricidio, el hombre abandonó el establecimiento por la puerta trasera y con el bulto cubierto por un trapo, según se sabe hasta ahora, se paseó varias veces por la plaza de la Iglesia, una de las dos principales de Santomera. Un vecino alertó a Emergencias 112 del siniestro relato del hombre apostado en la plaza, que poco más tarde fue constatado por las fuerzas de seguridad locales.

Según refirieron a Efe los lugareños, el presunto parricida Angelo Caratenuto había sido hospitalizado varias veces para tratamiento psiquiátrico y protagonizó episodios de violencia contra su progenitora.

Su madre, según los vecinos, tenía un fuerte ascendente sobre el hijo y "le tenía muy protegido", hasta tal punto que ella fue la que compró el local del bar y luego se lo regaló.