sábado, 10 de mayo de 2008

Cuando la estupidez supera el raciocinio basico, ya todo es posible. (Abel Desestress)


El gobierno militar solo estan ocupados en su referendum que les permita seguir en el poder.
"Tenemos hambre, estamos muriendo"
Myanmar es uno de los países más pobres y aislados del mundo. Recelosos de todo lo que llega de fuera por la influencia liberalizadora que pueda tener sobre su poder absoluto, los generales obstaculizan la entrada de nuevos cooperantes, pese a la evidencia de que no pueden hacer frente solos a semejante desastre. Sobre todo la zona del delta del Irrawaddy, la más afectada, permanece sin electricidad, ni comunicaciones.
La capital birmana es un infierno, sin comida, transporte, ni esperanza
Con cadáveres ya en mal olor, un pueblo con hambre, y miles de desaparecidos, los GENIOS MILITARES del gobierno de Birmania.
Celebra un referéndum constitucional a pesar de la catástrofe del Nargis.
Dio, Dios, si existes, que mal me estas quedando.
Lo que ven es un verdadero Apocalipsis. En la oscuridad de la noche y bajo un cielo aún henchido de lluvia, miles de personas caminan a lo largo de un recorrido lleno de obstáculos. Muchos se caen, se vuelven a levantar, arrastrados por un río de agua que les empuja hacia el valle. (...) Caminan en grupos, como rebaños desbandados: los hombres a la cabeza, detrás los niños, agarrados a las mujeres, vestidos con harapos, mojados hasta los huesos. Ni un ruido. Hasta los animales han huido.

Ni un autobús, ni un camión. Son las siete de la tarde. Hora punta. El tráfico es un recuerdo. Una razón es que el precio de la gasolina se ha disparado y cuesta 7,8 euros el litro. Todo ha cambiado. Nada es como antes. (...) Impera la miseria. (...) La atmósfera es de muerte, rabia y protesta. Myanmar está aturdida, asombrada, resignada. (...) Se habla de 100.000 muertos, de tres millones de desplazados, de decenas de miles de personas sin agua y sin alimentos.

"La gente lo ha perdido todo", nos dice con una voz suave pero preocupada el señor Ho, taxista. "Tenemos hambre, nos estamos muriendo (...) Se corre el riesgo de morir de peste". Las alcantarillas rebosan; han inundado los pisos bajos y las calles. Imposible aventurarse fuera del centro de la ciudad. No es seguro. ¿Y los militares? "Existen, pero sólo durante el día. Limpian las calles, cortan árboles, quitan las vallas publicitarias caídas".


La Junta Militar de Birmania (Myanmar) prosigue adelante con su plan de celebrar este sábado un referéndum para aprobar su proyecto constitucional, pese a los llamamientos en contra de la ONU y otros por la devastación causada por el ciclón Nargis en el sur del país. La población de las zonas más afectadas por el ciclón, Rangún y 47 población del delta del Irrawaddy, según el Gobierno, acudirán a las urnas el próximo 24 de mayo.

Una milicia progubernamental ataca un convoy de asistencia
Un convoy de ayuda humanitaria destinada a las víctimas del ciclón Nargis en Myanmar fue atacado y saqueado por miembros de una organización paramilitar afín al régimen, que participó en la represión de las protestas del pasado septiembre. Testigos citados por la publicación disidente The Irrawaddy indicaron que el suceso tuvo lugar hace dos días en el municipio de Thanlyin, al sur de Rangún, la mayor ciudad del país.

Armados con porras y cuchillos, varios integrantes de Swan Ar Shin, una "milicia patriótica" financiada por la Junta Militar, asaltaron los vehículos de una ONG no identificada y se apropiaron de parte del arroz que iban a repartir a los damnificados.